viernes, 27 de septiembre de 2019

Hay constelaciones en tus ojos, y como enredaderas se abrazan a mi corazón, no hay espinas y no hay dolor, y no necesito el oxígeno para respirar entre las estrellas que llevas en tus brazos, entre tus lunares orbitando tu abdomen marcado por mis besos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hubiera.

 Mamá, no sé cómo comenzar a existir sin tu compañía, sin la tormenta, sin la abrumadora tempestad de intentar salvarte, escucho el ruido de...