Mamá, no sé cómo comenzar a existir sin tu compañía, sin la tormenta, sin la abrumadora tempestad de intentar salvarte, escucho el ruido de tu ausencia que se acumula en mi cabeza y por mis ojos no sale el mar que habita furioso en mi pecho, no comprendo el tiempo, que parece haberse detenido esa tarde, y tambien parece que en mi pecho existieron tus últimos latidos, como si tú muerte se hubiera pegado en todo, dejando nada, pareciera que no encuentro los días aún buscando en el calendario no parece existir ni un solo segundo después de ti, he estado vagando desde entonces entre las horas con los ojos quemados, entre los días con el cuerpo adormecido, buscándote en cualquier persona que me sostiene con su abrazo, sin tener exito de encontrarte ni siquiera dentro de mis sueños. Entonces creo que perdí más que tú tacto, me perdí entre tu último respiro, entre las últimas palabras que te dije, como si dentro de tu pequeña maleta hubieses guardado mi alma, dejando en el mundo un cuerpo vacío con el que a penas sobrevivo. Sin ti, de eso viven mis lamentos, sin ti, eso es lo único que pienso, sin ti, son las palabras que me acompañan y de las que intento escaparme cada tarde, mañana, y noche, sin conseguirlo del todo, si acaso, al menos unos cuantos segundos. Han pasado 7 días de la vida sin tu luz, y al verme perdida en esa tarde, me pregunto quien me robó esa semana, sin ti, y observo todos los días que me quedan sin ti, y no logro entender porqué, para qué, cómo. Vivo de los hubiera, y estoy segura, que siempre serás el hubiera más triste y doloroso que tendré que vivir por el resto de mi vida.
martes, 2 de septiembre de 2025
domingo, 17 de agosto de 2025
Me he convertido en la mujer más triste, voy dejando un rastro del mar que lloro, el tiempo me marca sus garras, afiladas, clavadas en mis pulmones, por ello he dejado de respirar, he olvidado que sueño con ver el cielo pintarse de rosa, porque todo lo que veo es tierra y desierto, se siente como derretirse en el suelo deseando dejar de existir, me convertí en tormenta y derramo miedo y desesperanza sobre las flores, grises, y rotas.
martes, 5 de agosto de 2025
Noches.
He estado huyendo del dolor, sé que me escondo en los rincones de las calles vacías, de las noches a tu lado, de las pocas risas que devoro y nunca me llenan, me escondo cuando te veo apagarte, cuando tú llama a penas arde, pequeña, débil, y se que ruego por una chispa, o un destello, que moriría por verte encender, y no puedo, cuando la realidad se cuela por las grietas siempre miro por la ventana, no siempre funciona, así que ... Cierro los ojos e ignoro las lágrimas, no sé si soy cobarde, pero se que pienso en morir cuando te extraño, y sé que no habrá nada para mí en ese lugar si tú no estás, sé que estoy perdida y que las cosas saben a cartón y tierra, que no siento ni el sueño, ni el hambre, y sé que los ví a todos al principio aferrarse a la esperanza como si fuera un paracaídas y estuvieran en caída libre, y he visto que poco a poco se sueltan, creo que yo fui la primera, dejando partes de mi cuerpo, despedazandose en el aire, desprendiéndose de mi alma, o quizás mi alma desprendiéndose a pedazos de mi cuerpo, y no puedo evitar preguntarme cada noche, ¿Cuántas noches más me puedes regalar?
sábado, 26 de julio de 2025
Ojos.
Si me preguntas cual es mi parte menos favorita de mi existencia, sin duda, respondería que lo es justo ahora, pero sé que eso podría cambiar en cualquier momento, por que al menos hoy, duermes junto a mi, porque al menos hoy me escuchas y yo te escucho a ti.
Desolada, así me he sentido todo el tiempo desde... tanto tiempo atrás, y empezó y no se detuvo, como en espiral hacia abajo, caí sin paracaídas y vi directo al infierno, toqué las llamas y me quedé a vivir por un tiempo, incluso hoy, creo que sigo ahí, recorriendo los pasillos con el cuerpo destrozado, con las ganas abandonadas en un rincón.
He sido pequeña y he sido grande, y he sido de todos los tamaños, de todas las formas y colores que existen, he sido nada, y he sido todo, pero casi todo el tiempo he sido miedo, y angustia, carezco de piernas, de alas, y de brazos, paralizada, y deshecha, devastada.
No quería venir aquí, porque desangrarme aquí es aceptar que todo esto esta pasando de verdad, y aunque sé que es verdad desde el principio, aceptarlo siempre es la parte más dolorosa, porque aprender a convivir con los fantasmas, el miedo, la desolación, es incluso más sencillo que verme al espejo y decirme que sí, que estoy mirando a los ojos a la muerte, que estoy mirando a la cara directo al monstruo más aterrador que venia por mi cada noche de mi infancia, sé que llevo 3 meses mirando directo a esos ojos, paralizada, sin respirar, sin poder escapar.
"Mamá, quédate" susurro cada noche.
miércoles, 4 de junio de 2025
Esto no tiene título, pero si dolor
Esa tarde le prendieron fuego a mi cuerpo, al menos así se sentía cuando ella hablaba, como si me obligara a vomitar el corazón, ese día me dieron pase directo al infierno y me senté mirando directo a los ojos al peor de los demonios, sin parpadear, con los ojos inundados lo único que podía hacer era mirar, y sentir que la piel se despegaba de mi cuerpo, moría estando viva, sentia el peso del mundo aplastando mi pobre existencia, mi cuerpo fragmentado, ni todo el oxígeno era suficiente para que mis pulmones colapsados pudieran respirar, quería morir y estaba muerta ya, queria escapar así que mi mente se fué, porque en un segundo todo se apagó, y tuve que caminar directo hasta tu habitación, cuando me viste preguntaste porque había llorado y no logro recordar qué respondí, reí contigo como si minutos atrás no me hubieran clavado mil espadas directamente al corazón, y mi cuerpo respondía como si fuera una marioneta, se movía directo a todo lo que debía pasar, sé que no dormí por días, sé que a penas si comía, y que el dolor habia ocultado sus garras en algún lugar de mi adormecido cuerpo, que mi mente salió de viaje porque era demasiado por soportar, sé que aún no vuelven, y que la felicidad se fue incluso más lejos que el dolor, se me adormeció la vida, o la vida la perdí, aunque encuentro residuos de la pena esparcidos por la habitación, los levanto con cuidado porque no quiero atraer todo el dolor que me dejó, para seguir viniendo a ver tus ojos y que veas los míos sonreír, he corrido desde entonces de un lugar a otro, aunque a veces olvido el motivo.
En el muro de mis perdidas hay una foto que no he colgado ahí, la puse junto mi cama para verte todos los días al despertar, algunos días junto a ti en la cama de hospital y otras más en mis recuerdos de la niñez.
lunes, 31 de marzo de 2025
Caracol.
A veces parece más fácil, hay días en que el corazón no pesa, no pesa el lugar donde se esconden todos tus recuerdos, de los días a través de nuestros ojos infantiles, en ocasiones me parece distante y confuso, hasta parece que hubiera visto la mitad de mi vida contigo como si hubiera sido espectadora de una película que no duró mucho, pero que me gustó.
Hace días vi una película que me abrió las heridas y me desangre en mi asiento, tuve el océano desbordándose a través de mis ojos, lo peor fue que no pude entender el dolor que me desgarraba el pecho, y parecía que observaba el amor que un día soñé que tuvimos, el que pensé no se perdería, pero pasó, y seguí la vida como tú, pero escuché que el duelo es como un agujero el mismo que he tenido dentro por tanto tiempo, y también pensé que no existen los finales felices, ni los vasos medio llenos, también mi vaso se rompió, y ha estado roto por tantos años que aprendí a abrazar a tu fantasma, porque nunca pude escapar de él aunque quisiera, y quise olvidar que algún día fuiste la única alma que me acompañó, pero no lo conseguí.
Después de juntar mis pedazos intenté ignorar los vidrios rotos de mi alma, entonces vinieron los sueños en los que volvías, y los recuerdos de la vida que tuve contigo alguna vez. Así que hoy, después de tantos días ignorando tu fantasma, al fin la lluvia se colgó de mis pestañas, y fui tormenta una vez más por ti.
En noches como hoy, desearía poder olvidar que fuimos, porque no soporto que no seamos nunca más.
sábado, 18 de enero de 2025
Es abrumador sentir el tiempo corriendo por mis venas, y observar la luz extinguiéndose tan rápidamente, mientras paso la vida contando cada segundo que ignoré, o que pasé con el mar colgado en mis pestañas, ignorando aun mas el pasar de las lunas sobre mi techo, sobre mi pelo, con la cabeza enmarañada dando refugio al frio que paseaba por las calles invernales, mientras corro hacia ningún sitio pensando que voy hacia el presente al que nunca llego, es increíblemente lejano en este barco en el que transito, confuso, y distante, como todo ese amor que nunca tuve, cuando lo busqué, en donde mis sonrisas recibieron fuego, y acido, hasta que el cuerpo se adormeció, mirando el cielo deseando ser nube, y estrella, o el mar.
¿Este viaje...?
¿...Puede ser gratis una vez?
Hubiera.
Mamá, no sé cómo comenzar a existir sin tu compañía, sin la tormenta, sin la abrumadora tempestad de intentar salvarte, escucho el ruido de...