Siempre estoy sobre el borde, y si te acercas lo suficiente me sujetaré de ti, porque temo morir desgarrada, porque estoy hecha de hielo, por eso busco el calor en los ojos de otro, y busco la calma porque en mi pecho vive el océano y está furioso, sus olas se azotan furiosas contra mis grietas, llevo el miedo colgado en mis venas, por eso miro mis muñecas con los ojos llenos de angustia