martes, 2 de septiembre de 2025

Hubiera.

 Mamá, no sé cómo comenzar a existir sin tu compañía, sin la tormenta, sin la abrumadora tempestad de intentar salvarte, escucho el ruido de tu ausencia que se acumula en mi cabeza y por mis ojos no sale el mar que habita furioso en mi pecho, no comprendo el tiempo, que parece haberse detenido esa tarde, y tambien parece que en mi pecho existieron tus últimos latidos, como si tú muerte se hubiera pegado en todo, dejando nada, pareciera que no encuentro los días aún buscando en el calendario no parece existir ni un solo segundo después de ti, he estado vagando desde entonces entre las horas con los ojos quemados, entre los días con el cuerpo adormecido, buscándote en cualquier persona que me sostiene con su abrazo, sin tener exito de encontrarte ni siquiera dentro de mis sueños. Entonces creo que perdí más que tú tacto, me perdí entre tu último respiro, entre las últimas palabras que te dije, como si dentro de tu pequeña maleta hubieses guardado mi alma, dejando en el mundo un cuerpo vacío con el que a penas sobrevivo. Sin ti, de eso viven mis lamentos, sin ti, eso es lo único que pienso, sin ti, son las palabras que me acompañan y de las que intento escaparme cada tarde, mañana, y noche, sin conseguirlo del todo, si acaso, al menos unos cuantos segundos. Han pasado 7 días de la vida sin tu luz, y al verme perdida en esa tarde, me pregunto quien me robó esa semana, sin ti, y observo todos los días que me quedan sin ti, y no logro entender porqué, para qué, cómo. Vivo de los hubiera, y estoy segura, que siempre serás el hubiera más triste y doloroso que tendré que vivir por el resto de mi vida. 

domingo, 17 de agosto de 2025

 Me he convertido en la mujer más triste, voy dejando un rastro del mar que lloro, el tiempo me marca sus garras, afiladas, clavadas en mis pulmones, por ello he dejado de respirar, he olvidado que sueño con ver el cielo pintarse de rosa, porque todo lo que veo es tierra y desierto, se siente como derretirse en el suelo deseando dejar de existir, me convertí en tormenta y derramo miedo y desesperanza sobre las flores, grises, y rotas. 

martes, 5 de agosto de 2025

Noches.

 He estado huyendo del dolor, sé que me escondo en los rincones de las calles vacías, de las noches a tu lado, de las pocas risas que devoro y nunca me llenan, me escondo cuando te veo apagarte, cuando tú llama a penas arde, pequeña, débil, y se que ruego por una chispa, o un destello, que moriría por verte encender, y no puedo, cuando la realidad se cuela por las grietas siempre miro por la ventana, no siempre funciona, así que ... Cierro los ojos e ignoro las lágrimas, no sé si soy cobarde, pero se que pienso en morir cuando te extraño, y sé que no habrá nada para mí en ese lugar si tú no estás, sé que estoy perdida y que las cosas saben a cartón y tierra, que no siento ni el sueño, ni el hambre, y sé que los ví a todos al principio aferrarse a la esperanza como si fuera un paracaídas y estuvieran en caída libre, y he visto que poco a poco se sueltan, creo que yo fui la primera, dejando partes de mi cuerpo, despedazandose en el aire, desprendiéndose de mi alma, o quizás mi alma desprendiéndose a pedazos de mi cuerpo, y no puedo evitar preguntarme cada noche, ¿Cuántas noches más me puedes regalar?

sábado, 26 de julio de 2025

Ojos.

 Si me preguntas cual es mi parte menos favorita de mi existencia, sin duda, respondería que lo es justo ahora, pero sé que eso podría cambiar en cualquier momento, por que al menos hoy, duermes junto a mi, porque al menos hoy me escuchas y yo te escucho a ti.
Desolada, así me he sentido todo el tiempo desde... tanto tiempo atrás, y empezó y no se detuvo, como en espiral hacia abajo, caí sin paracaídas y vi directo al infierno, toqué las llamas y me quedé a vivir por un tiempo, incluso hoy, creo que sigo ahí, recorriendo los pasillos con el cuerpo destrozado, con las ganas abandonadas en un rincón. 

He sido pequeña y he sido grande, y he sido de todos los tamaños, de todas las formas y colores que existen, he sido nada, y he sido todo, pero casi todo el tiempo he sido miedo, y angustia, carezco de piernas, de alas, y de brazos, paralizada, y deshecha, devastada. 

No quería venir aquí, porque desangrarme aquí es aceptar que todo esto esta pasando de verdad, y aunque sé que es verdad desde el principio, aceptarlo siempre es la parte más dolorosa, porque aprender a convivir con los fantasmas, el miedo, la desolación, es incluso más sencillo que verme al espejo y decirme que sí, que estoy mirando a los ojos a la muerte, que estoy mirando a la cara directo al monstruo más aterrador que venia por mi cada noche de mi infancia, sé que llevo 3 meses mirando directo a esos ojos, paralizada, sin respirar, sin poder escapar. 

"Mamá, quédate" susurro cada noche. 

miércoles, 4 de junio de 2025

Esto no tiene título, pero si dolor

 Esa tarde le prendieron fuego a mi cuerpo, al menos así se sentía cuando ella hablaba, como si me obligara a vomitar el corazón, ese día me dieron pase directo al infierno y me senté mirando directo a los ojos al peor de los demonios, sin parpadear, con los ojos inundados lo único que podía hacer era mirar, y sentir que la piel se despegaba de mi cuerpo, moría estando viva, sentia el peso del mundo aplastando mi pobre existencia, mi cuerpo fragmentado, ni todo el oxígeno era suficiente para que mis pulmones colapsados pudieran respirar, quería morir y estaba muerta ya, queria escapar así que mi mente se fué, porque en un segundo todo se apagó, y tuve que caminar directo hasta tu habitación, cuando me viste preguntaste porque había llorado y no logro recordar qué respondí, reí contigo como si minutos atrás no me hubieran clavado mil espadas directamente al corazón, y mi cuerpo respondía como si fuera una marioneta, se movía directo a todo lo que debía pasar, sé que no dormí por días, sé que a penas si comía, y que el dolor habia ocultado sus garras en algún lugar de mi adormecido cuerpo, que mi mente salió de viaje porque era demasiado por soportar, sé que aún no vuelven, y que la felicidad se fue incluso más lejos que el dolor, se me adormeció la vida, o la vida la perdí, aunque encuentro residuos de la pena esparcidos por la habitación, los levanto con cuidado porque no quiero atraer todo el dolor que me dejó, para seguir viniendo a ver tus ojos y que veas los míos sonreír, he corrido desde entonces de un lugar a otro, aunque a veces olvido el motivo. 

En el muro de mis perdidas hay una foto que no he colgado ahí, la puse junto mi cama para verte todos los días al despertar, algunos días junto a ti en la cama de hospital y otras más en mis recuerdos de la niñez.

lunes, 31 de marzo de 2025

Caracol.

 A veces parece más fácil, hay días en que el corazón no pesa, no pesa el lugar donde se esconden todos tus recuerdos, de los días a través de nuestros ojos infantiles, en ocasiones me parece distante y confuso, hasta parece que hubiera visto la mitad de mi vida contigo como si hubiera sido espectadora de una película que no duró mucho, pero que me gustó.

Hace días vi una película que me abrió las heridas y me desangre en mi asiento, tuve el océano desbordándose a través de mis ojos, lo peor fue que no pude entender el dolor que me desgarraba el pecho, y parecía que observaba el amor que un día soñé que tuvimos, el que pensé no se perdería, pero pasó, y seguí la vida como tú, pero escuché que el duelo es como un agujero el mismo que he tenido dentro por tanto tiempo, y también pensé que no existen los finales felices, ni los vasos medio llenos, también mi vaso se rompió, y ha estado roto por tantos años que aprendí a abrazar a tu fantasma, porque nunca pude escapar de él aunque quisiera, y quise olvidar que algún día fuiste la única alma que me acompañó, pero no lo conseguí.

Después de juntar mis pedazos intenté ignorar los vidrios rotos de mi alma, entonces vinieron los sueños en los que volvías, y los recuerdos de la vida que tuve contigo alguna vez. Así que hoy, después de tantos días ignorando tu fantasma, al fin la lluvia se colgó de mis pestañas, y fui tormenta una vez más por ti. 

En noches como hoy, desearía poder olvidar que fuimos, porque no soporto que no seamos nunca más.

sábado, 18 de enero de 2025

 Es abrumador sentir el tiempo corriendo por mis venas, y observar la luz extinguiéndose tan rápidamente, mientras paso la vida contando cada segundo que ignoré, o que pasé con el mar colgado en mis pestañas, ignorando aun mas el pasar de las lunas sobre mi techo, sobre mi pelo, con la cabeza enmarañada dando refugio al frio que paseaba por las calles invernales, mientras corro hacia ningún sitio pensando que voy hacia el presente al que nunca llego, es increíblemente lejano en este barco en el que transito, confuso, y distante, como todo ese amor que nunca tuve, cuando lo busqué, en donde mis sonrisas recibieron fuego, y acido, hasta que el cuerpo se adormeció, mirando el cielo deseando ser nube, y estrella, o el mar.

¿Este viaje...? 

¿...Puede ser gratis una vez?

sábado, 23 de noviembre de 2024

 Es abrumador, cansado y frio.

Es como si llevara el mar, furioso, dentro de mi.

Ya no quiero. Ya no puedo.

jueves, 17 de octubre de 2024

En ti

 Pensar en ti, es como meter mi corazón a una trituradora, ver a los ojos al mismo tiempo a todos los quizás que existieron alguna vez en este mundo, es darle paso a todos los fantasmas de mi infancia y a las lágrimas que nunca te dediqué, y no es que no entienda que la vida ha sido sin ti desde hace tanto, tampoco es que no pueda seguir la vida sin ti, me cuesta tanto porque no quiero que vengan todos los hubiera a clavarme sus espadas, y que los sueños sobre nuestra vida juntos terminen de morir, y aunque sé que agonizan, y sé que aunque no te piense todo se quema dentro de mi, evito darme cuenta de que exististe en un tiempo tan lejano que parece que nunca viví, para que no me alcancen nuestros recuerdos, ni los deseos que tuve alguna vez respecto a ti, pensar en ti es darme cuenta de a poco que lo que me ha mantenido en el borde fue lo mismo que tu dejaste por ahí, lo mismo que yo no suelto porque le temo a la caída, y al hecho de que me quedé esperando algo que definitivamente nunca llegará, pensar en ti es doloroso, es la nostalgia de una infancia que perdí, por eso oculte dentro de mi, cada indicio, cada pista de que alguna vez exististe en mi, pensar en ti me duele, me recuerda que tengo que dejarte ir, y no sabes cómo lucho por no aferrarme a mantenerte aquí, se me han destrozado las manos intentando sujetar tu sombra para mantenerte aquí, pensar en ti es lo mas doloroso. 

Y no lo entiendo. Tan fácil lo dejaste ir.

domingo, 6 de octubre de 2024

Estoy intentando entender porque no te quedas.

 ¿Por qué será que te vas? 

¿Por qué atravesaste la puerta aquella noche? Ni siquiera puedo recordar en que momento fue que dejaste de estar, no recuerdo los motivos, mucho menos recuerdo el sentimiento que me dejó saber que ya no volverías, no logro recordar si yo ya lo sabia, si lo suponía, o si me lo imaginé en algún momento. 

Pero hoy después de todo, estoy intentando entender porque no te quedas, porque te vas, porque te fuiste, porque no me dijiste que lo harías, y porque jamás volviste, pasó mas tiempo del que quizás debía, pero hoy al fin estoy tratando de entender porque el tiempo avanza y avanzó hasta hoy, porque siguió la vida y tú, como un viajero sin hogar, te desprendiste de todo lo que yo no puedo dejar atrás, y que creo que jamás podré dejar.

Hoy veo todo como un sueño lejano, uno que parece que nunca sucedió, que no pudo ser real, que durante todo este tiempo dejé en silencio guardado en un cajón, porque dolía escuchar todo ese ruido que solía hacer, porque dolía darme cuenta que existió, y que aún así fuiste capaz de meterlo en bolsas y abandonarlo a la orilla del camino, tu seguiste, pero yo no del todo, yo me quedé a la mitad, observando tus bolsas perdidas, cargando las mías, que nunca podre abandonar, y hoy después de tanto, supe que debía comenzar a abrir las puertas, a dejar que el ruido me recuerde que perdí mas de lo que podía darme cuenta, que perdí más de lo que imaginé, y que siempre estuve postergando. Sé que no te quedas, ni te quedarás nunca, y que todo fue, y que yo fui, que los dos fuimos, y nunca volveremos a ser, que a pesar de todo el tiempo que ha pasado, todavía estoy intentando entender porque no te quedaste, o porque, al menos, no volviste a mirar nunca hacia atrás, nunca hacia mi.

¿Algún día seré capaz de despedirme de ti?

 No se como explicar porque me duele, pero sé que lo hace, y aunque tampoco lo entiendo, sé que esta inundando mi cabeza estos últimos días, y aunque no quisiera siempre regreso aquí, al mismo lugar en donde pesa y duele y lo recuerdo todo. 

Últimamente no encuentro las palabras, es como si se escondieran de mi, no encuentro la forma correcta de acomodarlas, e incluso ni siquiera sé cuales debo usar, pero sé que pesa, y que me encuentro sosteniendo mis bordes cada vez que el mundo esta quieto, o que yo estoy quieta, cuando la música se detiene, e incluso cuando el volumen es demasiado alto, no importa, a veces aunque que todo vaya muy rápido, o que yo sea la que va demasiado rápido, me encuentro tratando de entender porque las cosas resultan siempre de la misma manera, conmigo en el borde intentando entender que fue lo que pasó, jamás tendré las respuestas, y eso es lo peor de todo. 

Sé que quizás no entiendas porque duele tanto y de este modo, y es que yo tampoco lo puedo comprender, si desde hace tanto te habías ido, y aunque esta vez es para siempre, creo que justo ahora me duelen las dos. 

Que te fuiste hace tanto tiempo, y justo ahora lo hiciste para jamas volver.

martes, 1 de octubre de 2024

Lejos en algún lugar.

 Estuve en el restaurante del hotel, y mientras sonaba una canción que solías escuchar, la tristeza inundó el lugar, te recordé desde los ojos infantiles que un día te miraron durante tantos años, hermano, te recordé, lejos en algún lugar tu perdias los recuerdos que vinieron a mi esa noche, y al día siguiente eso sería lo único que me quedaría de ti. Se repiten los recuerdos en mi cabeza, sin aviso, me bombardean el corazón, y sé que ya no tengo 5 años, y sé que ese tiempo se marchó, justo como tú, lejos en algún lugar te fuiste. Te seguiré recordando a través de los ojos de una niña que te quiso tanto, y que te perdió hace mucho tiempo, y que te perdió una tarde después de recordarte, hermano, pero está vez para siempre.

sábado, 29 de junio de 2024

Un segundo antes de irte.

 Comencé a pensar en eso, ¿Que pasa por tu mente un segundo antes de irte?, ¿A caso sabes que es tu último segundo? ¿Que se siente tener solo un segundo más en este mundo? Pensé en lo lento que parece que avanza el tiempo cuando te quedas mirando a qué el reloj cambie el número de segundos que han pasado, o cuando soportas el peso de tu cuerpo en el gimnasio, pero un segundo antes de irte ¿Piensas que ojalá ese segundo durara unos años más? Que el reloj se descompusiera para no avanzar, o simplemente que ese segundo no fuera el último que te quedara. ¿Quién fue el último en quien pensaste, y que fue lo último que pensaste de esa persona, querías decirle algo más, o no querías decir adiós? 

Hay quienes dicen que la soledad es buena para todos, pero comencé a pensar en lo aterrador que se vuelve ese último segundo antes de irte, sin poder decir nada más, sin poder comprender que ya te irás, sin poder decirle a nadie como se siente irse, un segundo antes de irte, te quedas solo en ti, a solas en ti, triste en ti, atrapado en ti, y yo no sé en quien pensaré un segundo antes de irme, o si la soledad será desgarradora, no sé si un segundo durará uná eternidad o si sera tan fugaz, tanto que no seré capaz de darme cuenta que ese segundo estuve completamente sola dentro de mi.

lunes, 10 de junio de 2024

No llega.

 No alcanzan, ni mis brazos, ni mis palabras; no llegan. No alcanza ni mi altura, ni el peso de mis sentimientos, no llegan, ni mi llanto, ni mi risa, ni mis temores, no alcanzan, no llegan mis deseos, los sueños, las ganas, no alcanzan, ni mi sangre, ni mis latidos, tampoco mi tiempo, o el esfuerzo, nada llega, nada alcanza, y nada pesa, ni mis acciones, tampoco mis dias, o mis noches. No llegan, no alcanzan, mis llamadas, mis mensajes, ni mis silencios. No llegan, ni alcanzan, no llego, ni alcanzo. 

¿Porqué nunca he sido suficiente?

miércoles, 17 de abril de 2024

Juicio.

 Me encontré todas las heridas sangrantes cuando daba una larga caminata en mi propia piel, se sentía como un mar de sangre interminable, como si el corazón bombeara sin parar, como si no existiera el fin, no sabía donde empezaba ni donde terminaba aunque diera mil pasos hacia el frente, aunque volviera por donde llegué, y mientras recorría mi vida con los pies descalsos muchas veces sentía que morí, muchas otras dejé de sentir, y seguia sin entender el porqué de absolutamente nada, y caminé por tanto tiempo sobre las grietas, que memoricé cada sentimiento que las inundaba, me di cuenta al mismo tiempo que el rostro que pude ver sobre el reflejo ya no era el mismo, nunca más, y hasta ahora no he logrado saber si es algo de lo que deberé estar feliz algún día, abracé a la soledad, porque en ella podía entender cada centimetro desgarrado de la piel, en la compañía nunca encontré la calidez de unos ojos amables, que no se pusieran el disfráz de juez.

Hubiera.

 Mamá, no sé cómo comenzar a existir sin tu compañía, sin la tormenta, sin la abrumadora tempestad de intentar salvarte, escucho el ruido de...