martes, 2 de septiembre de 2025

Hubiera.

 Mamá, no sé cómo comenzar a existir sin tu compañía, sin la tormenta, sin la abrumadora tempestad de intentar salvarte, escucho el ruido de tu ausencia que se acumula en mi cabeza y por mis ojos no sale el mar que habita furioso en mi pecho, no comprendo el tiempo, que parece haberse detenido esa tarde, y tambien parece que en mi pecho existieron tus últimos latidos, como si tú muerte se hubiera pegado en todo, dejando nada, pareciera que no encuentro los días aún buscando en el calendario no parece existir ni un solo segundo después de ti, he estado vagando desde entonces entre las horas con los ojos quemados, entre los días con el cuerpo adormecido, buscándote en cualquier persona que me sostiene con su abrazo, sin tener exito de encontrarte ni siquiera dentro de mis sueños. Entonces creo que perdí más que tú tacto, me perdí entre tu último respiro, entre las últimas palabras que te dije, como si dentro de tu pequeña maleta hubieses guardado mi alma, dejando en el mundo un cuerpo vacío con el que a penas sobrevivo. Sin ti, de eso viven mis lamentos, sin ti, eso es lo único que pienso, sin ti, son las palabras que me acompañan y de las que intento escaparme cada tarde, mañana, y noche, sin conseguirlo del todo, si acaso, al menos unos cuantos segundos. Han pasado 7 días de la vida sin tu luz, y al verme perdida en esa tarde, me pregunto quien me robó esa semana, sin ti, y observo todos los días que me quedan sin ti, y no logro entender porqué, para qué, cómo. Vivo de los hubiera, y estoy segura, que siempre serás el hubiera más triste y doloroso que tendré que vivir por el resto de mi vida. 

Hubiera.

 Mamá, no sé cómo comenzar a existir sin tu compañía, sin la tormenta, sin la abrumadora tempestad de intentar salvarte, escucho el ruido de...