domingo, 6 de octubre de 2024

Estoy intentando entender porque no te quedas.

 ¿Por qué será que te vas? 

¿Por qué atravesaste la puerta aquella noche? Ni siquiera puedo recordar en que momento fue que dejaste de estar, no recuerdo los motivos, mucho menos recuerdo el sentimiento que me dejó saber que ya no volverías, no logro recordar si yo ya lo sabia, si lo suponía, o si me lo imaginé en algún momento. 

Pero hoy después de todo, estoy intentando entender porque no te quedas, porque te vas, porque te fuiste, porque no me dijiste que lo harías, y porque jamás volviste, pasó mas tiempo del que quizás debía, pero hoy al fin estoy tratando de entender porque el tiempo avanza y avanzó hasta hoy, porque siguió la vida y tú, como un viajero sin hogar, te desprendiste de todo lo que yo no puedo dejar atrás, y que creo que jamás podré dejar.

Hoy veo todo como un sueño lejano, uno que parece que nunca sucedió, que no pudo ser real, que durante todo este tiempo dejé en silencio guardado en un cajón, porque dolía escuchar todo ese ruido que solía hacer, porque dolía darme cuenta que existió, y que aún así fuiste capaz de meterlo en bolsas y abandonarlo a la orilla del camino, tu seguiste, pero yo no del todo, yo me quedé a la mitad, observando tus bolsas perdidas, cargando las mías, que nunca podre abandonar, y hoy después de tanto, supe que debía comenzar a abrir las puertas, a dejar que el ruido me recuerde que perdí mas de lo que podía darme cuenta, que perdí más de lo que imaginé, y que siempre estuve postergando. Sé que no te quedas, ni te quedarás nunca, y que todo fue, y que yo fui, que los dos fuimos, y nunca volveremos a ser, que a pesar de todo el tiempo que ha pasado, todavía estoy intentando entender porque no te quedaste, o porque, al menos, no volviste a mirar nunca hacia atrás, nunca hacia mi.

¿Algún día seré capaz de despedirme de ti?

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