martes, 4 de diciembre de 2018
J.
Dibujare girasoles en mis piernas para llevarte por siempre en la piel, lanzare un par cada año, al mar, para que la espuma reviente mi dolor de haberte perdido, en el mar, donde ahora descansas, dónde eres ola, espuma, sal, y viento, y te regalaré un par de girasoles cada año, uno por tus lágrimas, otro por las mías, para que se confundan al fin con el infinito azul donde no te puedo ver, pero te siento, de alguna forma entre las nubes y tranquilidad del bello atardecer. Voy a llevar por siempre girasoles en mi piel, porque me recuerdan a ti, al día en que me mostraste que aún estando quebrado, el sol puede brillar en nosotros. Aunque al final te hayas ido.
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