martes, 4 de diciembre de 2018

🕷️

Ya no hay orugas en mi torrente sanguíneo, han hecho metamorfosis mientras te miraba, anoche sentí revolotear sus alas en mis entrañas, y sé que vuelan en un nuevo jardín que ha florecido entre mis pulmones porque la calidez de un nuevo sol nacía tras mis pupilas, lo pude sentir mientras me besabas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hubiera.

 Mamá, no sé cómo comenzar a existir sin tu compañía, sin la tormenta, sin la abrumadora tempestad de intentar salvarte, escucho el ruido de...