Por la noche tuve un sueño, que recuerdo como real, tu cabello era más corto de lo que podía recordar, de la última vez que te ví, septiembre se acababa lento, y el frío de las 9 de la noche me abrazaba cada hueso, y tú, tan alto como siempre te había recordado, abrazabas a una mujer que nunca antes vi, nunca dijiste que el pequeño en su vientre llevaría los mismos ojos que tú, tampoco dijiste que nunca lo ibas a conocer, y mentiste, cuando te acercaste a mí con la misma expresión que siempre llevas en tu rostro, mentiste cuando pregunté cómo estabas, porque dijiste que bien, y te creí.
Así que continúe, pregunté sobre tu vida nueva, de los cambios que enfrentaste, tu nuevo hogar, nuevo trabajo, pero no mencionaste las nuevas heridas, y yo tampoco pregunté, después de años sin saberte, todavía reconocí que en tus ojos todavía reinaba la tristeza, y que tu sonrisa seguía siendo la misma.
Recuerdo tu silueta distorsionada por mi cansancio, a lo lejos, agitando tu mano para despedirte, recuerdo los pasos que diste, y tu figura desapareciendo al subir al autobús, recuerdo no saber que iba a ser la última vez que me verías a los ojos, pero no, no puedo recordar la forma de tu voz.
Recuerdo el sueño que tuve por la noche, habían pasado semanas desde aquella última vez. Me recuerdo viéndote a través de un cristal, alrededor flores y velas te cuidaban, me recuerdo llorando mientras corría para buscarte, para decirte adiós por última vez, me recuerdo escuchando a las personas juzgarte, y pensando en lo poco afortunados que han sido por no tener a alguien como tú. Recuerdo soñar que decían cuanto habías sufrido, y también cuánto deseabas irte del mundo. De pronto en mi sueño tenía 7, y atenta miraba tu lápiz moverse sobre el papel, recuerdo girasoles pintados en mi libreta, recuerdo no llevarte ninguno aquella última vez.
Recuerdo el sueño que tuve por la noche, aunque parezca que nunca termina, pareciera que sigo durmiendo, ¿Pronto podré despertar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario