Naufragué en una isla, no hay nadie mas a quién acudir, la arena bajo mis heridas no me permite sentir nada más, perdí rastro del barco en el que navegaba, pero no logro olvidar,y perdí el camino, pero conservo los bolsillos llenos de recuerdos.
La marea sube todas las noches, inunda toda la isla donde ahora debo transitar, de día hay sombras deambulando, pero no pueden hablar, me parezco a ellas, a veces pienso, quizás me convierta en ellas.
Y a veces, quizás por la sed, quizás porque mi corazón está hambriento, veo tu barco aproximarse, y pienso que si lloro todavía más, ésta isla será parte del mar también, pronto descubro que mis ojos ya no ven, que es mentira, que no vendrás.
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