miércoles, 28 de junio de 2017

Cada noche, voy a dormir con el pecho lleno de aire, vacío,  con la cabeza llena de dudas, a veces silencio; esas son las peores noches, cuando no hay sonidos ni pensamientos, donde me acompaña la oscuridad y unos ojos que no me doy cuenta que han permanecido abiertos hasta que me duelen por lo secos que están. Cada noche voy a dormir sola, y nadie me detiene "no te vayas" ojalá hubieras dicho, lástima,  ya casi me voy.

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