Me siento... Ordinaria. Hay miles de otros, mejores, más valiosos, que yo. Al menos así lo siento. Me veo, sin entenderme, cuento las cuerdas que controlan, desde algún lugar, los movimientos de mi cuerpo, no coinciden con lo que siento, con lo que pienso, sigo el guión, de un libreto, de una historia en la que yo siempre pierdo, en la que dejo mi corazón en el escenario, pero ya no hay lágrimas, olvidada en un cajón, cuento mis rotos... Rotos sueños, y me pregunto, "¿Porque soy marioneta?, ¿Cuándo terminará el show?"
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