viernes, 25 de octubre de 2019

Niebla

Alrededor de las 9 de la noche, me perdí en ese fondo blanco que solía soñar cuando era muy pequeña, mi mente se enredaba poco antes de caer en el sueño, como un hilo que se hacía un desastre a propósito, en mi cabeza había mucha presión, y en mi pecho mucha angustia, pero aunque conocía el desenlace, aunque supiera que las líneas en el pavimento irían más rápido cada vez, aunque supiera que si buscaba llegar a mi padre al final de ese escenario blanco interminable, nunca llegaría a su abrazo cálido, y moriría en ese abismo frío, en la soledad de un fin triste, y doloroso. Desperté en la cama de arriba, buscando a mis padres, porque tenía 6 años, a veces tengo el mismo miedo que tenía entonces, y deseo con todas mis fuerzas despertar y encontrar a mi hermano viendo televisión, como aquella noche, sintiendo la misma seguridad como cuando decía que mis padres volverían en unos minutos, que no debía temer. De alguna forma siento que perdí todo eso. Crecí.

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